Al empezar cada partida, mira bien tu mano. Si hace falta, agrupa las fichas del mismo palo.
Busca tus puntos fuertesCuenta cuántas fichas tienes de cada número. Tener muchas de un palo es una fortaleza. Por ejemplo, con cinco fichas de un palo puedes atacar con él.
Busca los huecosSi te faltan palos, intenta desarrollar los demás y frenar los que no tienes.
Evalúa tus doblesLos dobles sin apoyo suelen ser una debilidad. Tienen pocas opciones y pueden quedar muertos, atrapados en tu mano.
Cuenta tus puntosValora el peso de tu mano. Las fichas ligeras, con pocos puntos, pueden ayudarte si se bloquea el juego.
¡Pruébalo!
Este distintivo indica un ejemplo que puedes jugar. ¡Pruébalo!
Escenarios
Tienes cinco cuatros, incluido . Una buena estrategia es atacar con cuatros, quizá saliendo con .
Vigila los cuatros restantes y favorece que salgan: tu mano será más fuerte cuando se hayan jugado.
Es una mano débil con muchos dobles.
Puedes intentar soltar los dobles cuanto antes mientras apoyas a tu compañero.
Tienes tres blancos y tres doses, unidos por . Tus dobles y tienen apoyo. No tienes cincos ni seises y tu total es bajo.
Desarrolla blancos o doses mientras buscas cómo soltar los dobles.
Cada número aparece en dos fichas, no hay dobles y la mano suma 42 puntos. No tienes un palo largo para atacar, pero tampoco te falta ningún número al empezar.
Mira qué números juega tu compañero y ayúdalo a recuperarlos. Tapa los que favorezcan al rival cuando puedas. Si las opciones son parecidas, conserva variedad y ajusta el plan a medida que te queden menos fichas.